martes, 2 de septiembre de 2008

La Noche del Espantapájaros (1981) – Fran DeFelitta


La película nos cuenta la relación de amistad entre una niña y Bubba, un joven retardado, en un pueblo de la América profunda. Esta amistad no es bien vista por una parte de los vecinos del pueblo que siempre culpan al joven de todos los males.

Una tarde la chiquilla entra sin permiso en el jardín de una casa a admirar una fuente. En ese momento aparece un peligroso perro que la ataca. La niña sobrevive gracias a la intervención de Bubba pero queda inconsciente. El joven la lleva a su casa pero, debido a su discapacidad y al nerviosismo, no consigue explicarle a la madre de la criatura que fue lo que pasó.

Por otra parte, por el pueblo se corre el rumor de que él mató a la niña lo que sirve de excusa para que un grupo de lugareños, encabezados por el cartero del pueblo (Charles Durning), terminen con su vida. Cuando se descubre que la niña, no sólo no está muerta si no que le debe la vida al discapacitado y, además que este fue asesinado, los responsables son detenidos.

Gracias a que se trata de personas “respetables” del pueblo, y a que crearon pruebas falsas a su favor, son declarados inocentes.

Al poco tiempo, comienza a aparecer en la propiedad de uno de los asesinos, un espantapájaros (el discapacitado para escapar de sus perseguidores se había hecho pasar, sin éxito, por uno). Aquí comenzará la venganza.

Nos encontramos en esta película con una historia de venganza de lo más clásico. Desde el principio sabemos cuál va a ser el destino final de los responsables. No obstante, te mantiene todo el rato pendiente de conocer quién es el responsable de la venganza. ¿Será el propio Bubba que no llegó a morir? ¿Será el fiscal que amenazó con que recibirían su castigo? ¿O se trata del espíritu de joven que busca venganza?

Uno de los puntos más logrados es la forma en la que evoluciona la relación entre los culpables. Así, de empezar siendo unos amigos muy unidos, acaban enfrentándose entre ellos y culpándose del castigo recibido. También llama la atención como va poco a poco aflorando la maldad en la persona del cartero que no duda en utilizar los métodos más expeditivos para intentar poner fin a la venganza.

Las interpretaciones son muy buenas. Brilla sobretodo la interpretación de Charles Durning representando a un empleado de correos con un comportamiento totalmente maquiavélico (como cuando vas a sus oficinas y no te quieren dar un paquete, con algo que estás esperando, porque sus normas dicen que hay que esperar al día siguiente). Destacaría una escena en la que va a hablar con la madre de Bubba, a la que considera responsable de las muertes, en la que parece que su cara se transforma dándole un aspecto casi demoníaco.

Las muertes son totalmente blancas y no demasiado originales (de hecho las ves venir) aunque es algo lógico al tratarse de un formato tan televisivo.

Como detalle negativo comentar que algunos hilos de la historia quedan sin desarrollar adecuadamente como cuando comentan, muy de refilón, el posible gusto del cartero por los niños. Tampoco queda muy claro el final de la historia.

En resumen, interesante obra de cine ochentero en que se demuestra que un guión no muy original puede dar lugar a una película muy entretenida al contar con unas interpretaciones competentes.

Como curiosidad comentar que el director fue guionista de la original película de Robert Wise “Las Dos Vidas de Audrey Rose”.

PUNTUACIÓN FINAL: 7

1 comentario:

darkerr dijo...

Creo que el director es tambien escritor de novelas, yo tengo una suya sobre terror en altamar, ahora no recuerdo el titulo, forma parte de la pila de libros pendientes. "audrey rose" tambien fue una novela suya, la pelicula es interesantisima. Esta que comentas la voy a buscar, ese terror rural me encanta.